Entendiendo la Educación Inicial como la primera etapa del sistema educativo, que empieza a construirse a partir de la formulación de la Política de la Primera Infancia, donde la idea de desarrollo no es homogénea ni lineal y se fundamenta en la sensibilidad para observar, escuchar, acompañar y establecer un diálogo permanente de saberes, en el cual participen todas las personas encargadas de su formación, Mundo Miel se apropia de la perspectiva del “potenciamiento del desarrollo”, que surge como la posibilidad de plantear maneras de trabajar con los niños y las niñas desde sus propias características, para ofrecer ambientes tempranos de aprendizaje, cimentados en los Pilares de la Educación Inicial aprender a ser, aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir) y consignados en nuestro Programa de Estimulación de las 5 Inteligencias, que posibilita un acompañamiento al libre desarrollo desde los componentes de Cognición, Comunicación, Exploración, Arte y Motricidad.

Las Cinco Inteligencias…

El Programa de Estimulación de las 5 Inteligencias está inspirado en la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, que afirma que no existe un solo tipo de inteligencia, sino varias, que se corresponden con diferentes conjuntos de capacidades y habilidades a la hora de procesar ideas o resolver problemas.

El programa de Estimulación de las 5 Inteligencias busca despertar en nuestros niños y niñas sus centros de interés para brindar la personalización de un acompañamiento asertivo que favorezca el desarrollo de su SER corporal, espiritual y emocional en una interacción supervisada e intencionada con sus pares que le permita aprender a CONVIVIR y a CONOCER, para que en cada transición de su proceso de formación pueda llegar al HACER desde sus propias capacidades de acción.

La implementación de nuestro programa se da en dos etapas y desde dos posibilidades experienciales, la primera, hasta los 35 meses de edad, donde la estimulación y las experiencias de aprendizaje se centran en el desarrollo de actividades sensorio-motrices y la segunda, a partir de los 36 meses, enfocada al desarrollo de las habilidades de aprestamiento que favorecerán los procesos escolares en el futuro a partir de actividades y experiencias psicomotrices.  En ambas etapas priman los ambientes calmos de seguridad afectiva en que que promovemos salir de las aulas al ambiente natural para que los niños y las niñas puedan encontrar un sentido y un significado a lo que realizan.

El método de entrenamiento deportivo Crossfit Kids busca el potenciamiento de la inteligencia motriz para que los niños  y las niñas, a través de sus acciones motrices como, jugar, correr, saltar, trepar, reptar, entre otras, consigan situarse en el mundo y adquieran intuitivamente los aprendizajes necesarios para desarrollarse en la de forma lúdica y casi sin enterarse, trabajando conceptos relativos al espacio; arriba, abajo, adelante y atrás, derecha e izquierda, destrezas motrices necesarias para el equilibrio.

La ejercitación desde la gimnasia Crossfit kids posibilita en el menor el desarrollo de 10 cualidades físicas fundamentales: resistencia cardiovascular/respiratoria, fuerza, resistencia, potencia, flexibilidad, velocidad, agilidad, coordinación, precisión y equilibrio.

La estimulación psicomotriz acuática a través de la natación es muy útil ya que el ser necesita vivenciar motrizmente sus capacidades de movimiento, el agua ayuda a elaborar sensaciones y percepciones relacionadas con el peso, el volumen, esquemas e imagen corporal y sus necesidades, deseos y posibilidades de acción, incorporando también sensaciones de sostén, apoyo y equilibrio en la constante lucha por la ley de la gravedad.  Con este deporte se trabajan y ejercitan los músculos, la coordinación motora y el sistema circulatorio y respiratorio.

Ambas disciplinas deportivas contribuyen en el desarrollo de la independencia y la autoconfianza del niño.

Cognitiva:  Aprender a comprender el mundo es un proceso gradual en el que los niños y niñas van engranando los saberes previos con las nuevas elaboraciones sobre su realidad, para construir una visión de ésta más compleja y cercana a la del mundo social en el que están inmersos. Es fundamental comprender que los procesos anteriormente descritos, se dan en contextos de interacción no sólo con los objetos y el ambiente, sino también con los adultos y pares, puesto que como lo señalan Vygotsky y Brunner, el acompañamiento a los niños y niñas en el proceso de construcción de conocimiento, por un adulto o par más experto, genera posibilidades para que el niño o niña avance en la construcción de conocimiento. Esto también, hace referencia a la idea de andamiaje, en la que se realiza una intervención oportuna para impulsar los descubrimientos y comprensiones que se realizan del mundo.

Artística:  La propuesta de revalorar la dimensión estética, orienta una educación inicial que integre lo sentido, lo narrado, lo bailado, lo cantado, lo tocado, lo observado, lo vivido y lo jugado a la vida del centro de desarrollo y a todos los escenarios donde transcurre la vida de los niños y las niñas –la casa, el parque, el patio de recreo, la biblioteca, el museo, la ciudad-, a través de experiencias lúdicas y artísticas que no sean compartimientos separados sino formas orgánicas y vitales de habitar el mundo. Lo anterior significa también considerar que la dimensión estética es un aspecto fundante de la vida cotidiana y de la vida comunitaria. La forma como organizamos rituales de encuentro, de celebración o despedida, las flores que recogemos para adornar las casas de verdad o de muñecas, la manera como se disponen las frutas en el mercado, como se tejen los colores y las formas en una mochila o como preparamos comidas de verdad o de “mentiras”, la emoción con la que disfrutamos una obra de teatro, una película o leemos un libro, lo mismo que el humor, la fantasía, la empatía y la solidaridad son expresiones de esa necesidad simbólica que nos hace disfrutar la vida, contemplarla, transformarla y llenarla de sentido.

Comunicativa: El lenguaje modifica la arquitectura cerebral y determina gran parte de las posibilidades de comunicación, desarrollo y aprendizaje mucho antes de la aparición de las primeras palabras.
El lenguaje, en el sentido amplio de capacidad de comunicación, la lengua como el sistema de signos verbales compartido por la comunidad a la que se pertenece, y la literatura, como el arte de expresar la particularidad humana mediante el trabajo con las palabras, son esenciales en la educación inicial, pues ofrecen a los niños y niñas las bases para comunicarse, para expresar su singularidad, para conocerse y conocer a los demás, para aprender, para operar con símbolos y para tomar contacto con la experiencia estética.

Exploratoria: Los niños y niñas llegan a un mundo construido y deben aprender a vivir en él. Esta experiencia de adaptación y captación implica un proceso de construcción de sentido de lo que pasa en el mundo y serán las predisposiciones con las que nacen y las relaciones que establecen con los adultos y el medio, lo que les va a permitir dicha construcción.
Los niños y las niñas en sus primeros año exploran los elementos que los rodean a través de sus sentidos, de su dominio sensorial y perceptivo: así reconocen los objetos y sus propiedades; cuando los huelen, los tocan, los prueban, los comparan, los clasifican, los ordenan, los cuentan…, pasando así de la manipulación al conocimiento experiencial, con lo que alcanzarán la representación y a través de ella llegarán a la abstracción.
La exploración del medio permite al niño y a la niña, entender que lo social y lo natural está en permanente interacción.

Kinestésica: Los niños a través de sus acciones motrices como, jugar, correr, saltar, trepar, reptar, entre otras, consiguen situarse en el mundo y adquieren intuitivamente los aprendizajes necesarios para desarrollarse en la de forma lúdica y casi sin enterarse, trabajan conceptos relativos al espacio; arriba, abajo, adelante y atrás, derecha e izquierda, destrezas motrices necesarias para el equilibrio.

La ejercitación desde la gimnasia Crossfit kids posibilita en el menor el desarrollo de 10 cualidades físicas fundamentales: resistencia cardiovascular/respiratoria, fuerza, resistencia, potencia, flexibilidad, velocidad, agilidad, coordinación, precisión y equilibrio.
La estimulación psicomotriz acuática es muy útil ya que el ser necesita vivenciar motrizmente sus capacidades de movimiento, el agua ayuda a elaborar sensaciones y percepciones relacionadas con el peso, el volumen, esquemas e imagen corporal y sus necesidades, deseos y posibilidades de acción, incorporando también sensaciones de sostén, apoyo y equilibrio en la constante lucha por la ley de la gravedad.  Con este deporte se trabajan y ejercitan los músculos, la coordinación motora y el sistema circulatorio y respiratorio.

Ambas disciplinas deportivas contribuye en el desarrollo de la independencia y la autoconfianza del niño.